Un ferretero que aprendió de los errores...

 Rolando Argüello, Administrador de la Ferretería Monterrey, en Costa Rica, dice que las experiencias malas sirven para regresar con más fuerza.

Rolando Argüello, Administrador de la Ferretería Monterrey, en Costa Rica, dice que las experiencias malas sirven para regresar con más fuerza.

Costa Rica.- Hace años, cuando Rolando Argüello inició con un negocio ferretero, no tuvo una buena experiencia, pero sí aprendió mucho de lo que vivió. Gracias a eso, hoy ya son dos ferreterías ubicadas en San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica.

Aprender de las experiencias pasadas es la premisa de este ferretero, que tuvo una ferretería en San Sebastián, durante 8 años, y tuvo que venderla por problemas económicos.

Rolando Argüello, Administrador de Ferretería Monterrey recuerda que en aquellos años, cuando adquirió esa ferretería en San Sebastián, él era muy joven e inexperto y que empezó con mucha ilusión, sin preocuparse por los detalles… “La ferretería tuvo su auge, pero por la inexperiencia, empezamos a darle crédito a las constructoras y ahí se vino la debacle; ¡nos amarraron el perro!”

Después de que ya la había vendido, su hermano, Rafael Ángel Argüello –quien tenía una siembra de madera en Bajos del Toro- pensó en venderlas en un local que quedó desocupado en Vargas Araya, en conjunto con su hijo, Jorge Arturo.

Ambos le ofrecieron a Rolando una sociedad y le plantearon la posibilidad de abrir una ferretería, aprovechando la experiencia que ya tenía.

Empezaron con algo pequeño y decidieron no invertir mucho en infraestructura al principio, porque querían probar y ver cómo les iba. “Como ya tenía experiencia, la idea era esa, no arriesgar mucho, tantear un poco el terreno y ver qué pasaba”.

Rolando asegura que a pesar de su experiencia, los públicos meta de San Sebastián y Vargas Araya son muy distintos y hay diferencias significativas entre ellos, por eso había que medirlos primero. “Los mismos clientes fueron marcando la pauta de qué era lo que más se movía en la zona, y así fuimos poco a poco introduciendo productos nuevos”.

De hecho, gracias al aprendizaje que tuvo Rolando en la otra ferretería, actualmente no le venden a crédito a nadie; se vende al contado y se compra de la misma manera. “Eso nos ayuda porque generalmente nos dan descuentos adicionales”.

Hugo Ulate